Los esquemas espaciales de la morfología verbal aplicados a la referencia de partes del cuerpo en wixárika o huichol

El wixárika es una lengua de la familia yutoazteca que algunos autores ubican entre las lenguas mesoamericanas, y otros fuera de este grupo.1 Esta lengua se distingue de las mesoamericanas por diversos rasgos.2 Por ejemplo, cuenta con un orden de constituyentes SOV. También presenta una categoría que no existe en otras lenguas del área: el cambio de referencia o switch reference, que se ilustra en el ejemplo (1); en este caso el sufijo de cambio de referencia (MS) indica que el sujeto de la cláusula principal es correferencial con el de la cláusula subordinada:

    1.     Muwa     wakana     hayene-ka     kɨye-tsie     matsunaxɨ.
        Ahí         gallina         salir-ms         tronco-sobre     brincó
        “Ahí la gallina, después de salir, brincó al tronco”

Sin embargo, hay algo que el huichol sí comparte con las lenguas mesoamericanas, y es la importancia de la expresión de los rasgos espaciales del evento.3

Esta lengua se caracteriza por las enormes posibilidades de expresión espacial que ofrece el verbo. Se trata de una lengua con morfología verbal compleja y con procesos de incorporación muy productivos, es decir, es una lengua polisintética.4 El ejemplo (2) muestra la complejidad de la morfología en el verbo:5

    2.     ɁAxa pepeuɁanene.
        Ɂaxa     pe-pɨ-heu-Ɂane-ne
        ADV     2SG:SUJ-AS-GLB.ANIM-ser-RED6
        “Tienes las manos (o pies) sucias”

En este ejemplo se muestra tanto la complejidad verbal de la lengua como la relación entre la expresión espacial y la referencia a las partes del cuerpo. Según el contexto de la situación, el hablante puede referirse a las manos o los pies del oyente, pues el prefijo espacial de propiedad global (GLB), que utiliza en el verbo, más la reduplicación (RED), que es una marca de pluralidad verbal, funcionan para hacer referencia de manera convencional a las extremidades.

Presentar esta peculiar forma de hacer referencia a partes del cuerpo humano mediante la morfología verbal, en ocasiones sin la utilización de los términos para partes del cuerpo, es el objetivo del presente trabajo.

Términos de partes del cuerpo y expresión del espacio en las lenguas mesoamericanas

Los estudiosos de las lenguas mesoamericanas han descubierto rasgos comunes a estas lenguas que tienen que ver con la expresión del espacio. En esta tarea, los términos de partes del cuerpo desempeñan un papel importante. En su estudio sobre la conceptualización espacial en las lenguas mayas, Levinson y Haviland7 afirman que la tendencia a especificar la forma de los objetos y sus relaciones espaciales mediante los términos de las partes del cuerpo podría ser una característica general de las lenguas mesoamericanas. Es decir, la expresión del espacio y la referencia a las partes del cuerpo son tareas estrechamente ligadas en estas lenguas. Una de las maneras en que se manifiesta esta relación consiste en utilizar términos de partes del cuerpo para hacer referencia a partes de objetos y para describir relaciones espaciales.

A partir de los estudios de Friedrich8 sobre el p’urhépecha, las lenguas mesoamericanas son conocidas por sus sistemas de discriminación de la forma y por su “obsesión” por la expresión espacial. Uno de los sistemas de expresión de la forma en p’urhépecha son los morfemas de partes del cuerpo, al lado de los clasificadores numerales y los verbos clasificatorios. Los sufijos corporales en el verbo constituyen en esta lengua una fuente de primera importancia para la expresión de los rasgos espaciales del evento.

Más recientemente se han realizado numerosos estudios en lenguas mesoamericanas sobre la manera en que el cuerpo humano se proyecta en la descripción espacial de los objetos y contribuye a la configuración general de las relaciones espaciales, llegando a incidir en otras zonas de la gramática de la lengua. Hay estudios sobre amuzgo,9 náhuatl,10 tzeltal,11 tzotzil,12 hñähñu,13 zapoteco,14 p’urhépecha,15 totonaco,16 por nombrar sólo algunos, que delinean un campo fascinante de investigación.

En huichol (4), como en mexicano de la sierra noreste de Puebla (3), la puerta de la casa se describe como su boca:17

    3.     kaltenti
        kal-ten-ti
        casa-boca-ABS
        “boca de la casa” (puerta)

    4.     kitenie
        ki-teni-e
        casa-boca-LOC
        “boca de la casa” (puerta)

En wixárika, algunos nombres de partes del cuerpo que se aplican a objetos son los siguientes:18

    tsurí-eya           “nariz”
    tení-eya           “labio”
    taamé-ya         “diente”
    naaká-ya         “orejas”
    kɨipí-eya       “cuello”
    katuutsí-eya       “nuca”
    naiparí-eya       “hombro”
    tsikurí-eya         “codo”
    maamá-ya         “brazo, mano”
    xité-ya             “uña”
    taawí-eya         “pecho”
    kɨtsá-ya       “nalga”
    kwatsapaı́-ya       “rabadilla, zona lumbar”
    Ɂɨ ɨká-ya         “pierna”, “pata”
    keetá-ya           “pie”

Este fenómeno, en el que los términos de partes del cuerpo se extienden a la expresión de partes de objetos, es común en las lenguas en general;19 sin embargo, las lenguas mesoamericanas hacen un uso mucho más amplio de este recurso para la expresión espacial. Llama la atención —de entrada— el extenso vocabulario para las partes del cuerpo en algunas de estas lenguas: 127 términos en hñähñu documentados por Francisco Peral20 y 133 del amuzgo reportados por Susana Cuevas.21

En las lenguas mesoamericanas la extensión de los términos de partes del cuerpo va más allá de su uso para designar partes de objetos. Algunos de estos términos adquieren funciones gramaticales y expresan relaciones espaciales e incluso otras funciones más gramaticalizadas.

En zapoteco, los términos corporales equivalentes a boca, cara y estómago se utilizan para expresar relaciones espaciales, no sólo partes de objetos. En huichol, la situación es similar: mediante el sufijo nominal locativo -e y el término corporal wari “espalda” se construye la posposición espacial wari-e “atrás de”; mediante el mismo procedimiento se forman los locativos “al lado de” y “delante de” a partir de los términos Ɂauri “mejilla” y hɨxi “ojo”.

    5.     Ki         warie         kɨyé puwe.
        ki         wari-e           & kɨyé pɨ- Ɂu-we.
        Casa       espalda-LOC         árbol AS-EXP-estar.colocado
        “Atrás de la casa hay un árbol”

    6.     Ki         Ɂaurie         kɨyé         puwe.
        ki         Ɂauri-e         kɨyé         pɨ- Ɂu-we
        casa       mejilla-LOC         árbol         AS-EXP-estar.colocado
        “Al lado de la casa hay un árbol”

    7.     Ki         hɨxie         kɨyé         puwe.
        ki         hɨxi-e         kɨyé         pɨ- Ɂu-we
        casa       ojo-LOC         árbol         AS-EXP-estar.colocado
        “Delante de la casa hay un árbol”

En zapoteco, algunos términos han avanzado en la gramaticalización más allá de la expresión de relaciones espaciales. Lo “cara” llega a expresar dirección y dativo.22 A diferencia de lo que sucede en zapoteco, en huichol no se da este fenómeno con ninguno de los términos corporales. Por otra parte, ni siquiera existe el equivalente de “cara” como término corporal, como se verá más adelante.

Hasta aquí hemos visto que los términos de partes del cuerpo en huichol no funcionan de manera tan diferente respecto a los de las lenguas mesoamericanas. Hay rasgos específicos que el huichol comparte con estas lenguas, como la extensión semántica o “calco semántico” del término corporal la boca para designar la entrada y la orilla. Ése es uno de los siete rasgos más frecuentes en estas lenguas, de acuerdo con lo reportado por Smith-Stark.23

Sin embargo, hay diferencias entre el wixárika y las lenguas mesoamericanas, además de las mencionadas en la introducción, que tienen que ver con la expresión del espacio en general y con la referencia a las partes del cuerpo en particular. El wixárika es, tal vez, atípico como lengua mesoamericana, al menos en lo siguiente:

1) Los términos de partes del cuerpo son una de las fuentes para la expresión de relaciones espaciales, pero no es tan productiva como en otras lenguas del área.

2) La referencia a las partes del cuerpo y partes de objetos se realiza de manera importante mediante las tres posiciones de prefijos verbales de contenido espacial (cuadro 1).

DA69301

Este trabajo se centra en la manera característica en que el wixárika hace referencia a las partes del cuerpo mediante estos prefijos verbales. Presenta, a grandes rasgos, la relación entre la expresión espacial y la referencia a partes del cuerpo y de objetos.

Cómo se expresa el espacio en wixárika

Para la expresión de los rasgos espaciales del evento, que es en buena medida obligatoria, la lengua cuenta con adverbios, posposiciones, sufijos nominales, verbos específicos de ubicación-colocación y esquemas espaciales expresados mediante prefijos verbales que pueden tener diversas lecturas espaciales.24 Estos prefijos verbales espaciales relacionan el dominio espacial con otros dominios de la lengua, como la posesión,25 los modos de acción, y también con la referencia a las partes del cuerpo. En el cuadro 1 se muestran las tres posiciones que ocupan con respecto a la raíz verbal.26

Los números romanos en la parte superior del cuadro indican la posición de los paradigmas en la cadena prefijal. En la posición II aparecen los prefijos reflexivos y en la posición IV los prefijos de persona objeto. Es decir, la cadena prefijal de los morfemas espaciales no es continua. Hay algunas restricciones en la combinación de los prefijos espaciales de la posición V y hana- y hanu-. Aquí es importante mencionar que los prefijos de la posición III na- y nu- aparecen siempre fusionados con el prefijo ha- de la V posición como hana- y hanu- cuando tienen los significados locativos como “extremo inferior o posterior” y “extremo superior”, respectivamente, como se podrá observar en los ejemplos. Los significados que se presentan en el cuadro no agotan todas las posibilidades semánticas de estos prefijos, corresponden sólo a los significados espaciales que aparecen en los ejemplos y cuadros.

Cómo se hace referencia a las partes del cuerpo

Ya en Iturrioz et al.27 se dice que los prefijos verbales espaciales posibilitan la descripción espacial del evento (en los aspectos locativos y de trayectoria) con un alto grado de detalle. Mediante la combinación de estos prefijos se construyen también esquemas que se aplican al cuerpo humano y a los de los animales, a partes de objetos y al entorno geográfico.

    8.     Panutuxá
        pɨ-hanu-tuxá
        AS-extremo- ser.blanco:SG
        “Tiene la nariz blanca”

    9.     Xakı́ panutuxá
        xakı́ pı́-hanu-tuxá
        taza AS-EXTREMO.SUPERIOR-ser.blanco:SG
        “La taza tiene el borde blanco”

    10.     Hɨri panutuxá
        hɨri pɨ-hanu-tuxá
        montaña AS-EXTREMO.SUPERIOR-ser.blanco:SG
        “El pico de la montaña es blanco”

Al final de este trabajo véanse las figuras 1 y 2,28 en donde se observan algunas partes y zonas de la cara a las que se puede hacer referencia mediante los prefijos espaciales verbales. También se ejemplifica la aplicación de los prefijos en la referencia a partes de objetos y al entorno geográfico.

Respecto a las partes del cuerpo, hay por lo menos tres estrategias para predicar una cualidad o una acción referida a las partes del cuerpo o de objetos:

a) Utilizando el nombre de la parte del cuerpo en cuestión como sujeto de la oración:

    11.     ɁAmaamate         pɨhahaɨtɨ.
        Ɂa-maama-te         pɨ-ha-haɨtɨ
        2SG.POS-mano-PL     AS-RED-estar.frío
        “Tus manos están frías”

b) Utilizando el nombre de la parte del cuerpo como complemento adverbial del verbo:
    12.     ɁAketatsie         pepeumamawe.
        Ɂ a-keta-tsie         pe-pɨ-heu-ma-mawe
        2SG.POS-pie-EN         2SG.SUJ-AS-GLB.ANIM-RED-estar.desnudo
        “Estás descalzo” (lit. “estás desnudo en tus pies”)

En este caso, el verbo debe llevar obligatoriamente los prefijos espaciales que hacen referencia a la parte del cuerpo en cuestión.

c) Se utilizan sólo los prefijos espaciales del verbo sin nombre de la parte del cuerpo:

    13.     Pepeumamawe
        pe-pɨ-heu-ma-mawe
        2SGS-AS-GLB.ANIM-RED-desnudo
        “Estás descalzo”

En los ejemplos anteriores la reduplicación tiene un papel importante como expresión de pluralidad verbal general. En la estrategia a) parece concordar con la pluralidad del sujeto, pero en b) y c) funciona más bien como un distributivo que indica que la cualidad expresada por el verbo se da en más de un lugar: en ambos pies. Por tanto, colabora con el prefijo heu en la referencia a esta parte del cuerpo.

Lo que muestra la estrategia a) es que cuando el sujeto de la oración es la parte del cuerpo en cuestión, no interviene la descripción espacial en el verbo. De b) y c) se desprende que cuando el poseedor de la parte del cuerpo es el sujeto de la oración, la descripción espacial en el verbo es obligatoria, y que el nombre de la parte del cuerpo correspondiente es opcional.

La estrategia c) muestra una construcción que de manera convencional hace referencia a cierta parte del cuerpo, por lo que no es necesario utilizar el término de partes del cuerpo correspondiente. Constituye, por tanto, un recurso lingüístico que contribuye a la poca frecuencia de los sustantivos en comparación con los verbos.29 La lengua cuenta, además, con algunas lexicalizaciones de partes del cuerpo en verbos específicos como maima “lavarse las manos” y meme “meter la mano o dedos”, que hacen innecesaria la utilización de los sustantivos correspondientes a las partes del cuerpo en cuestión:

    14.     Pemɨkamaimani
        pe-mɨ-ka-maima-ni
        2SG.SUJ-AS-NEG-HACIA.ABAJO-lavar.manos-FUT
        “Te vas a lavar las manos”

    15.     Pepɨkaheutimemeni
        pe-pɨ-ka-heu-ti-meme-ni
        2SG.SUJ-AS-NEG-LOC-HACIA.arriba-meter.mano-FUT
        “No vayas a meter la mano”

¿Qué tan frecuente es la estrategia c) para la referencia a las partes del cuerpo?

Una cuestión importante es en qué medida los hablantes utilizan las diversas posibilidades para hacer referencia a las partes del cuerpo. Con el fin de tener elementos mínimos para contestar esta pregunta se realizó una exploración acerca de la forma de hacer referencia a las partes del cuerpo en la producción de 12 grabaciones de una hora de duración en conversaciones entre adultos con su hija de dos años en un entorno familiar cotidiano.30

En este corpus básico nos interesaba, sobre todo, averiguar la frecuencia del uso de los prefijos verbales de espacio sin el término de partes del cuerpo (estrategias c)). En qué medida se utiliza esta estrategia que varía de un término a otro.

El caso del término cara es especial. No existe un término básico equivalente a cara. Sin embargo, es posible aplicar la forma derivada hɨxi-e (ojo-LOC) “parte frontal”, para hacer referencia a la cara. Pero está claro que el uso de hɨxi-e es una estrategia muy marcada. En nuestro corpus no encontramos ninguna ocurrencia de hɨxi-e para hacer referencia a la cara. Por tanto, todas las referencias a esta parte del cuerpo se realizaron mediante los prefijos espaciales únicamente. Hay otras partes del cuerpo con las que parece más usual utilizar únicamente el recurso morfológico, éstas son: boca (interior), manos/pies, y labios/ pico (ave). Al menos esto es lo que arrojan los datos analizados:

    cara

    16.     Pepayexetá
        pe-pɨ-ha-ye-xetá
        2SG.SUJ-AS-FIG.-INTERIOR-ser.rojo:SG
        “Tienes la cara roja”

    boca (interior): teeta

    17.     ɁAixɨ nemɨwayeɁane
        Ɂaixɨ ne-mɨ-wa-ye-Ɂane
        bien 1SG.SUJ-AS-CAV-IN-estar
        “Tengo la boca limpia”

    mano/pie: maamá/keetá

    18.     Pepeuhahaɨtɨ
        pe-pɨ-heu-ha-haɨtɨ
        2SG.SUJ-AS-GLB.ANIMADO-RED-estar.frío
        “Tienes las manos/pies fríos”

    labios/pico (ave): teni, yekarai

    19.     Wiikí mataxetá
        wiikí mɨ-ha-ta-xetá
        pájaro AS-FIG-ENTRADA-rojo:SG
        “El pájaro de pico rojo”

Wiikí mataxetá “el pájaro del pico colorado” es el título de una canción muy conocida. Existe el término yekaraı́ “pico”, pero lo más usual es hacer referencia a este mediante el esquema prefijal para ha-ta- “boca”, “borde”. Aunque el pico de un ave difiere mucho en forma de los labios humanos, el esquema espacial aplicable a éstos se utiliza por extensión al pico de las aves. Aquí tenemos una extensión semántica a partir de la función más que de la forma.

Lo que se presenta enseguida es la lista de algunas cadenas prefijales relacionadas con la referencia a las partes del cuerpo encontradas en el corpus analizado. Podemos suponer que estos esquemas son los más básicos, dado que corresponden al habla en un contexto doméstico cotidiano.

    Esquema prefijal         Zona o parte del cuerpo / objeto

    ø-             totalidad, inanimado
    ha-             zona delimitada (especialmente en la cara)
    hana-         kɨtsa: trasero, parte inferior (objeto)
    hana-ka-         parte posterior cabeza
    hanu-         tsuri: extremo, nariz
    hanu-ti-         extremo superior
    hanu-ye-         cara (vista de perfil)
    ha-ka-         cara (vista de frente)
    ha-ta-         teni: boca, borde (objeto)
    ha-ye-         cara (general), valle (geografía)
    heu-         totalidad (con animados)
    heu- + PLV         mamá / keetá: manos / pies
    heu-ka-         por todo el cuerpo
    Ɂu-         muɁu: cabeza, cráneo (animados)
    Ɂu-ye- + PLV         ambas piernas
    wa-         wari: espalda
    wa-ka-         dentro de nariz
    wa-ti- + PLV         interior de los ojos
    wa-ye- teeta:         interior de la boca

Mediante estos esquemas prefijales espaciales se puede hacer referencia a las partes, y también a la totalidad del cuerpo o del objeto. El primer esquema prefijal de la lista anterior presenta el prefijo cero. Cuando se predica un estado o cualidad de un cuerpo o de un objeto, se indica que la predicación abarca la totalidad del objeto referido mediante los prefijos espaciales: ø- predica la totalidad de un objeto inanimado y heu- predica la totalidad de un objeto animado:

    20.     Turu peuyɨwi.
        turu pɨ-heu-yɨwi
        toro AS-GLB.animado-negro
        “El toro es negro”

    21.     ɁIwi         pɨyɨɨwi
        Ɂiwi         pɨ- ø-yɨɨwi
        falda       AS-INANIMADO-negro
        “La falda es negra”

Estas combinaciones de prefijos verbales no son equivalentes a los sustantivos que designan partes del cuerpo. Es decir, ha-ta- no es sinónimo de teni “labios”, y wa-ye- no equivale a teeta “interior de la boca”. Como se puede ver en la lista anterior, no todas las partes a las que se refieren los esquemas espaciales tienen un equivalente léxico. Hay prefijos espaciales que localizan el evento o la propiedad en una parte del cuerpo para la que no hay un término. Por ejemplo, “dentro de los ojos” o “en una zona pequeña delimitada (de la cara)”:

    22.     Pepaxetá
        pe-pɨ-ha-xetá
        2SG.SUJ-AS-FIG-ser.rojo:SG
        “Tienes una mancha roja (en la cara)”

    23.     Kaamɨ       Ɂatatatsi       ya newatiyeyeuka
        kaamɨ       Ɂa-tatatsi       ya ni-he-wa-ti-ye-yeuka
        Mira       2SG.POS-tío     así AS-NEXP-CAV-LOC-RED-estar.abultado
        “Mira tu tío cómo tiene sus ojos saltones”

En los ejemplos anteriores se interpreta de manera no marcada como referido a la cara y al interior de los ojos, respectivamente, si no se explicita otro referente. Desde luego, el contexto de la situación contribuye también a determinar la lectura.

Otra razón para no considerar los esquemas prefijales equivalentes a los términos corporales es que los esquemas espaciales se aplican también a objetos inanimados y al entorno geográfico.

También es importante señalar que la referencia a una parte del cuerpo (o del objeto) se puede realizar mediante más de un esquema espacial, pues los esquemas espaciales pueden variar si el hablante cambia la perspectiva o el objeto referido cambia de posición. En el caso de la cara, encontramos tres esquemas prefijales para hacer referencia a esta zona, según la perspectiva del hablante:

a) esquema a-ye- (zona delimitada)

    24.     Payexetá
        pɨ-ha-ye-xetá
        AS-FIG-IN-estar.rojo:SG
        “Tiene la cara roja”

b) esquema ha-ka- (trayectoria descendente)

    25.     TsipɨrakaɁerie
        tsi&#61pɨ-ti-ha-ka-Ɂerie
        DIM&#61AS-ENF-CISL-HACIA.ABAJO-estar/parecer
        “Tiene la cara bonita”

c) esquema hanu-ye- (extremo, saliente)

    26.     Mɨya         ranuyeɁerie         xeikɨa
        mɨya         ti-hanu-ye-Ɂerie       xeikɨa
        así ENF-EXTREMO-SALIENTE-estar/parecer nomás
        “Mira cómo tiene la cara nomás” (vista de perfil)

    27.     Ya ranuyeteewi
        ya ti-hanu-ye-teewi
        así ENF-EXTREMO-HORIZONTAL-largo
        “Cómo hace la cara larga, hacia adelante” (como queriendo chiflar)

En los dos primeros esquemas, la cara es vista de frente, el esquema hanu-ye- implica una perspectiva lateral de la cara (de perfil).

Si cambiamos la posición de un objeto, la descripción espacial puede cambiar y, por tanto, también la referencia a sus partes. En los ejemplos siguientes, el prefijo hanu- hace referencia a la punta de un lápiz en posición horizontal; pero si el objeto está en posición vertical, se utiliza el esquema prefijal hanu-ti, en donde se agrega el prefijo ti- de trayectoria ascendente, pues en este caso la punta se proyecta hacia arriba. Por ende, no hay una descripción fija de la parte del objeto llamada punta. En huichol, por otra parte, no existe un término equivalente a punta:

    28.     Rapi         panuxetá (en posición horizontal)
        rapi         pɨ-hanu-xetá
        lápiz         AS-EXTREMO-rojo:SG
        “El lápiz tiene la punta roja”

    29.     Rapi         panutixetá (en posición vertical)
        rapi         pɨ-hanu-ti-xetá
        lápiz         AS-EXTREMO-HACIA.ARRIBA-rojo:SG
        “El lápiz tiene la punta roja”

Por último, los esquemas espaciales asociados a las partes del cuerpo también se aplican por extensión a las prendas de vestir por la parte del cuerpo que cubren:

Esquema Ɂu-ye- &#61 ambas piernas

30. Puyetúxa
pɨ- Ɂu-ye-túxa
AS-TRL-SALIENTE-ser.blanco:PL
“Trae pantalones blancos”

Esquema hana- &#61 trasero, extremo inferior

31. Panatuxá
pɨ-hana-tuxá
AS-EXTREMO.INFERIOR-ser.blanco:SG
“Trae falda blanca”

Esquema hana-ka- &#61 parte posterior de la cabeza

32. Panakatuxá
pɨ-hana-ka-tuxá31
AS-EXTREMO.POSTERIOR-TRAY.DESC.-ser.blanco:SG
“Trae camisa/blusa blanca”

En ciertas construcciones, en los predicados de “traer puesta una prende de vestir”, es obligatoria la descripción espacial de la zona del cuerpo en la cual la prenda se coloca:

Esquema hana-ka- &#61 parte posterior de la cabeza

33. Panakaxikuri
pɨ-hana-ka-xikuri
AS-EXTR.POSTERIOR-HACIA.ABAJO-xikuri
“Trae puesto el xikuri32

34. Panutixupureru
pɨ-hanu-ti-xupureru
AS-EXTR.SUPERIOR-HACIA.ARRIBA-sombrero
“Trae puesto el sombrero”

Los prefijos espaciales no son sinónimos de cualquier parte del cuerpo, más bien se trata de esquemas espaciales convencionalizados para hacer referencia a ciertas partes del cuerpo.

Resumen y conclusiones

El wixárika comparte con las lenguas mesoamericanas el uso de los términos de partes del cuerpo para hacer referencia a objetos. Los términos corporales que se aplican a objetos son muy similares a los de otras lenguas, incluso en número; por ejemplo, en huichol y amuzgo33 son 15, en hñähñu son 14.34 También es similar en el hecho de que algunos de esos términos funcionan para expresar relaciones espaciales como Ɂauri “mejilla”, hixi “ojo” y wari “espalda”.

Sin embargo, el huichol difiere de las lenguas mesoamericanas en que ninguno de los términos de partes del cuerpo presenta funciones más gramaticalizadas, como sí es el caso de lo “cara” en zapoteco, que llega a expresar dirección y dativo.35 De hecho, en huichol ni siquiera existe un término para hacer referencia a la cara.

La diferencia más importante entre el huichol y las lenguas mesoamericanas reside en el uso de los prefijos verbales espaciales para hacer referencia a las partes del cuerpo y de objetos.36 En los datos analizados (registro cotidiano), el uso exclusivamente de estos prefijos resultó ser la estrategia más frecuente para hacer referencia al cuerpo, la cara, las manos, los pies, el interior de la boca y los labios.

Los esquemas espaciales prefijales tienen un papel muy importante en la referencia a las partes del cuerpo: 1. Cubren zonas y partes del cuerpo y de los objetos para los que no hay un término en la lengua; 2. En algunas construcciones (estrategia b)) acompañan obligatoriamente al término corporal, y 3. Pueden sustituir a los términos de partes del cuerpo (estrategia c)).

Esta lengua se caracteriza por una gran cantidad de información espacial en la expresión de los eventos, la cual es en gran medida obligatoria. Esto, tal vez, ha creado una serie de combinaciones de prefijos “convencionalizadas” para hacer referencia a partes del cuerpo, que finalmente han hecho innecesario el uso del sustantivo correspondiente.

Los esquemas espaciales generales constituyen un complejo sistema que se aplica tanto al cuerpo como a los objetos, pero no es el caso que dichos esquemas espaciales “signifiquen” o sean equivalentes a los sustantivos que designan partes del cuerpo (cuando los hay): ha-ta- no significa “labios”, y wa-ye- no significa “interior de la boca”. Más bien se trata de esquemas espaciales de aplicación muy amplia convencionalizados para hacer referencia de manera no marcada a partes del cuerpo o de objetos.

Una cuestión que se debate sobre las lenguas mesoamericanas en general37 es si la extensión de los términos corporales a la referencia de partes de objetos se realiza mediante un proceso de extensión metafórica basado en algún tipo de analogía38 o si se trata de una relación algorítmica.39 La cuestión que se aborda en el presente trabajo es de qué manera los esquemas espaciales de los prefijos verbales se aplican a partes del cuerpo y de objetos.

En relación con los sufijos de partes del cuerpo del p’urhépecha, Friedrich sugiere que el “significado” de los 13 morfemas de partes del cuerpo más complejos se puede describir en términos de rasgos geométricos como “proyección”, “borde-orificio” y otros rasgos geométricos abstractos cuyo estudio nos podría revelar lo que él llama la “geometría semántica” de esta lengua.40 Esto podría ser aplicable al huichol. La diferencia entre estas dos lenguas es que en p’urhépecha estos rasgos geométricos tienen origen en los términos corporales, mientras que en huichol provienen de esquemas espaciales construidos mediante la morfología verbal.

DA69302
DA69303

Abreviaturas
2             segunda persona
3             tercera persona
ABS         absolutivo
ADV         adverbio
ANIM         animado
AS           asertor
CAV           cavidad
CISL           cislativo: dirección hacia el hablante
DIM           diminutivo
ENF           enfático
EXP           experiencial (dentro del ámbito del hablante)
FIG           zona delimitada en un fondo
GLB           cualidad global
IN           interior
LOC           contenido espacial
MS           mismo sujeto
NEXP           no experiencial (fuera del ámbito del hablante)
PL           plural
PLV           pluralidad verbal
POS           posesivo
PREG           pregunta
RED           reduplicación
SG           singular
SOV           sujeto objeto verbo
SUJ           sujeto
TRL           translativo: dirección alejándose del hablante

Bibliografía

Campbell, Lyle, Terrence Kaufman y Thomas C. Smith-Stark, “Meso-America as a Linguistic Area”, Language, vol. 62, núm. 3, 1986, pp. 530-570.

Castillo Hernández, Mario Alberto, “El léxico de las partes del cuerpo en el mexicano de la sierra noreste de Puebla”, Dimensión Antropológica, año 18, vol. 51, enero-abril, 2011, pp. 33-48.

Cuevas Suárez, Susana, “Las partes del cuerpo humano en amuzgo y su proyección semántica”, Dimensión Antropológica, año 18, vol. 51, enero-abril, 2011, pp. 79-102.

De León, Lourdes, “Body Parts and Location in Tozotzil: Ongoing Grammaticalization”, Zeitschrift für Phonetik, Sprachwissenschaft und Kommunikationsforschung (ZPSK), vol. 45, núm. 6, 1992, pp. 570-589.

Friedrich, Paul, “Metaphor-Like Relations between Referential Subsets”, Lingua, vol. 24, 1969, pp. 1-10.

____________, “Shape in Grammar”, Language, vol. 46, núm. 2, 1970, pp. 379-407.

Gómez López, Paula, “Apuntes para un estudio de la posesión en huichol”, Lingüística Mexicana, vol. 1, núm. 1, 2000, pp. 13-25.

____________, “La adquisición de la expresión espacial en wixárika o huichol”, Función, núm. 31-32, Universidad de Guadalajara, 2008.

____________, “La expresión lingüística del espacio en wixárika o huichol: una caracterización tipológica”, en Rebeca Barriga Villanueva y Esther Herrera Zendejas (eds.), Lenguas, estructuras y hablantes. Estudios en Homenaje a Thomas Smith-Stark, vol. 2. México, El Colegio de México, 2014, pp. 871-888.

Iturrioz Leza, José Luis, “Inkorporation”, en Martin Haspelmath et al. (eds.), Language Typology and Language Universals, vol. I, Berlín, Walter de Gruyter, 2001, pp. 714-725.

____________, Paula Gómez López y Julio Ramírez de la Cruz, “Localización en huichol: jerarquías de paradigmas y series funcionales”, Función, vol. 8, Universidad de Guadalajara, 1988, pp. 111-166.

____________, y Paula Gómez López, Gramática wixárika I, Múnich, Lincom Europa, 2006.

López Corona, Georgete Aimme, “Verbos con partes del cuerpo humano en el zapoteco de San Pablo Güilá”, Dimensión Antropológica, año 18, vol. 51, enero-abril, 2011, pp. 131-152.

MacLaury, Robert, “Zapotec Body-Part Locatives: Prototypes and Metaphoric Extensions”, IJAL, vol. 55, núm. 2, 1989, pp. 119-154.

Monzón, Cristina, Los morfemas espaciales del p’urhépecha, México, El Colegio de Michoacán, 2004.

Levinson, Stephen C., “Vision, Shape, and Linguistic Description: Tzeltal Body-Part Terminology and Object Description”, Linguistics, vol. 32, 1994, pp. 791-855.

____________, y John B. Haviland. “Introduction: Spatial Conceptualization in Mayan languages”, Linguistics, vol. 32, 1994, pp. 613-622.

Levy, Paulette, “Body Part Prefixes in Papantla Totonac”, Zeitschrift für Phonetik, Sprachwissenschaft und Kommunikationsforschung (ZPSK), vol. 45, núm. 6, 1992, pp. 530-542.

Peral Rabasa, Francisco, “Léxico de las partes del cuerpo humano y algunas de sus extensiones semánticas en el hñähñu de Xochimilco y San Pablito Pahuatlán, Puebla”, Dimensión Antropológica, año 18, vol. 51, enero-abril, 2011, pp. 49-78.

Rengifo Mattos, Karina y Paula Gómez López, “La adquisición temprana de nombres y verbos: contraste entre español y huichol”, ponencia presentada en el XI Encuentro de Adquisición del Lenguaje, en la Universidad Autónoma de Querétaro, 24 de septiembre de 2009.

Smith-Stark, Thomas. C., “Mesoamerican Calques”, en Carolyn J. MacKay y Verónica Vázquez (eds.), Investigaciones lingüísticas en Mesoamérica, México, UNAM, 1994, pp. 15-52.

Stolz, Christel, y Thomas Stolz, “Mesoamerica as a Linguistic Area”, en Martin Haspelmath, Ekkehard König, Wulf Oesterreicher y Wolfgang Raible (eds.), Language Typology and Language Universals 2. (HSK 20.2), Berlín / Nueva York, Walter de Gruyter, 2001, pp. 1539-1553.

Suárez, Jorge, The Mesoamerican Indian Languages, Cambridge, Cambridge University Press, 1983.

Svorou, Soteria, The Grammar of Space, Ámsterdam / Filadelfia, John Benjamins, 1994.

Paula Gómez López* Departamento de Estudios de Lenguas Indígenas CUCSH, Universidad de Guadalajara.

  1. Jorge Suárez (The Mesoamerican Indian Languages, 1983) ubica el wixárika dentro de la zona de Mesoamérica, pero otros autores no lo incluyen entre las lenguas de esta área, como Lyle Campbell et al., “Meso-America as a Linguistic Area”, Language, vol. 62, núm. 3, 1986, pp. 530-570. []
  2. Christel Stolz y Thomas Stolz, “Mesoamerica as a Linguistic Area”, en Martin Haspelmath et al. (eds.), Language Typology and Language Universals 2, (HSK 20.2), 2001, pp. 1539-1553. []
  3. Paula Gómez (“La expresión lingüística del espacio en wixárika o huichol: una caracterización tipológica”, en Rebeca Barriga Villanueva y Esther Herrera Zendejas (eds.), Lenguas, estructuras y hablantes. Estudios en Homenaje a Thomas Smith-Stark, vol. 2, 2014, pp. 871-888) presenta una caracterización del huichol en el marco de las lenguas mesoamericanas y desde algunas propuestas tipológicas relacionadas con la expresión lingüística del espacio en las lenguas; V. Stephen, C. Levinson y John B. Haviland (“Introduction: Spatial Conceptualization in Mayan Languages”, Linguistics, vol. 32, 1994, pp. 613-622) hablan sobre la importancia del espacio en las lenguas mesoamericanas. []
  4. José Luis Iturrioz Leza, “Inkorporation”, en Martin Haspelmath et al. (eds.), Language Typology and Language Universals, 2001, pp. 714-725. []
  5. Ésta es una expresión de uso cotidiano con la que una mujer se dirige a su hija de 5 años. []
  6. Véase la lista de abreviaturas al final del artículo. []
  7. Stephen C. Levinson y John B. Haviland, op. cit. []
  8. Paul Friedrich, “Metaphor-Like Relations between Referential Subsets”, Lingua, vol. 24, 1969, pp. 1-10; véase del mismo autor “Shape in Grammar”, Language, vol. 46, núm. 2, 1970, pp. 379-407. []
  9. Susana Cuevas Suárez, “Las partes del cuerpo humano en amuzgo y su proyección semántica”, Dimensión Antropológica, año 18, vol. 51, enero-abril, 2011, pp. 79-102. []
  10. Mario Alberto Castillo Hernández, “El léxico de las partes del cuerpo en el mexicano de la sierra noreste de Puebla”, Dimensión Antropológica, año 18, vol. 51, enero-abril, 2011, pp. 33-48. []
  11. Stephen C. Levinson y John B. Haviland, op. cit. []
  12. Lourdes de León, “Body Parts and Location in Tzotzil: Ongoing Grammaticalization”, Zeitschrift für Phonetik, Sprachwissenschaft und Kommunikationsforschung (ZPSK), vol. 45, núm. 6, 1992, pp. 570-589. []
  13. Francisco Peral Rabasa, “Léxico de las partes del cuerpo humano y algunas de sus extensiones semánticas en el hñähñu de Xochimilco y San Pablito Pahuatlán, Puebla”, Dimensión Antropológica, año 18, vol. 51, enero-abril, 2011, pp. 49-78. []
  14. Robert MacLaury, “Zapotec Body-Part Locatives: Prototypes and Metaphoric Extensions”, IJAL vol. 55, núm. 2, 1989, pp. 119-154; y Georgete Aimme López Corona, “Verbos con partes del cuerpo humano en el zapoteco de San Pablo Güilá”, Dimensión Antropológica, año 18, vol. 51, enero-abril, 2011, pp. 131-152. []
  15. Cristina Monzón, Los morfemas espaciales del p’urhépecha, 2004. []
  16. Paulette Levy, “Body part prefixes in Papantla Totonac”, Zeitschrift für Phonetik, Sprachwissenschaft und Kommunikationsforschung (ZPSK), vol. 45, núm. 6, 1992, pp. 530-542. []
  17. Mario Alberto Castillo Hernández, op. cit., p. 45. []
  18. Se presenta el sustantivo con el sufijo de posesión de la tercera persona singular. []
  19. Soteria Svorou, The Grammar of Space, 1994. []
  20. Francisco Peral Rabasa, op. cit., p. 53. []
  21. Susana Cuevas Suárez, op. cit., p. 81. []
  22. Robert MacLaury, op. cit. []
  23. Thomas C. Smith-Stark, “Mesoamerican Calques”, en Carolyn J. MacKay y Verónica Vázquez (eds.), Investigaciones lingüísticas en Mesoamérica, 1994, p. 36. []
  24. Paula Gómez López, “La adquisición de la expresión espacial en wixárika o huichol”, Función, núms. 31-32, 2008. []
  25. Paula Gómez López, “Apuntes para un estudio de la posesión en huichol”, Lingüística Mexicana, vol. 1, núm. 1, 2000, pp. 13-25. []
  26. Tomado de José Luis Iturrioz Leza y Paula Gómez López, Gramática wixárika I, 2006. []
  27. José Luis Iturrioz Leza, Paula Gómez López y Julio Ramírez de la Cruz, “Localización en huichol: jerarquías de paradigmas y series funcionales”, Función, vol. 8, 1988, pp. 111-166. []
  28. José Luis Iturrioz Leza, op. cit. []
  29. Karina Rengifo y Paula Gómez López, “La adquisición temprana de nombres y verbos: contraste entre español y huichol”, presentado en XI Encuentro de Adquisición del Lenguaje, en la Universidad Autónoma de Querétaro, el 24 de septiembre de 2009; se presenta un cuadro comparativo de la producción de nombres y verbos en español y en huichol en un corpus de 13 horas de grabación. Sumando los lexemas verbales (tipos) y nominales, los hispanohablantes produjeron 70 % de verbos y 30 % de nombres, mientras que los hablantes de huichol produjeron 37% de nombres y 63% de verbos. []
  30. Agradezco a la familia Carrillo Sotero por permitirme realizar estas grabaciones y por participar en las transcripciones; a Benita Mijares y a Julio Ramírez por su ayuda en la revisión de los datos. []
  31. Aquí, parece que el esquema espacial hace referencia más al movimiento que se realiza al ponerse una blusa (hacia la parte posterior de la cabeza y luego hacia abajo) que a la zona del cuerpo en donde se pone, lo mismo sucede en el caso del sombrero (ejemplo 34). []
  32. Un pañuelo que se coloca en la cabeza y cae hasta los hombros. []
  33. Susana Cuevas Suárez, op. cit. []
  34. Francisco Peral Rabasa, op. cit. []
  35. Robert MacLaury, op. cit. []
  36. En cambio, en zapoteco el cuerpo humano es el único modelo para nombrar partes de objetos, idem. []
  37. Ésta fue la cuestión central del encuentro Meronimia en las lengua, que se llevó a cabo en el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM el 27 y 28 de septiembre de 2013. []
  38. Robert MacLaury, op. cit.; Susana Cuevas Suárez, op. cit.; Francisco Peral Rabasa, op. cit.; Mario Alberto Castillo Hernández, “El léxico de las partes del cuerpo en el mexicano de la sierra noreste de Puebla”, Dimensión Antropológica, año 18, vol. 51, enero-abril, 2011, pp. 33-48. []
  39. Stephen C. Levinson y John B. Haviland, op. cit. []
  40. Paul Friedrich, “Shape in grammar”, Language, vol. 46, núm. 2, 1970, p. 399. []

Los comentarios están cerrados.