Itinerantes. Revista de Historia y Religión, núm. 1, 2011.

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DA58R3La Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, ubicada en Tucumán, Argentina, ha iniciado la publicación de la revista Itinerantes. Revista de Historia y Religión, a través de su Instituto de Investigaciones Históricas “Prof. Manuel García Soriano”. Se trata de una publicación periódica especializada en la historia religiosa, que busca abordarla desde las múltiples perspectivas, desarrolladas tanto por la historiografía como otras disciplinas. Desea acercamientos multidisciplinarios al hecho religioso en una dimensión diacrónica. Se suma a las revistas que diversas instituciones tienen dedicadas a los estudios sobre la historia religiosa, de mucha tradición en Europa pero escasas en Latinoamérica, a pesar de la importancia que tiene el cristianismo como tema de investigación, al ser factor esencial en las identidades de sus regiones.

Este primer número está constituido por ocho artículos y cinco recensiones de libros, los artículos agrupados en un dossier denominado “Órdenes y congregaciones religiosas: historia, escritura y espiritualidad”. Elaborados por autores de diversas instituciones universitarias argentinas, así como de Brasil y España, llama la atención el hecho de que entre los autores siete son mujeres y que prevalecen los estudios acerca de la vida religiosa femenina, en cualquiera de sus dimensiones. Los trabajos aparecen en orden cronológico, de manera que van desde un texto sobre la conformación de las bases en la identidad intelectual de la Orden de Predicadores en el siglo XVIII, hasta el perfil de dos religiosas francesas que ejercieron su ministerio en Argentina durante las primeras décadas del siglo pasado.

Conforme al perfil de la revista todos los textos abordan alguna cuestión de la historia religiosa, y en este número coinciden con manifestaciones del catolicismo y particularmente del clero regular. Otro común denominador es la escritura como aspecto de análisis, sea fuente primaria u objetivo en sí mismo. Esa cultura escrita en las celdas atraviesa casi todos los estudios en este primer número de Itinerantes, sea como producto de la experiencia individual, como la mística, o el testimonio de un cuerpo amplio de libros para formación de los frailes, en todos resalta el rostro cultural en el ejercicio de la identidad religiosa y la circulación de saberes. Precisamente, la forma de narrar sus experiencias, de conservar su memoria y de transmitir su vida, es lo que contribuye a hurgar en este sector de la sociedad que formó parte de la estructura social de manera activa. En la presentación que hace el Consejo de Redacción se apunta que las contribuciones “[…] nos ponen en contacto con la escritura de los orígenes y con la conformación de la identidad de algunos grupos religiosos tomando como referencia a la trama textual que contribuyó a la materialización de ese proceso”.

Los sujetos históricos que protagonizan los estudios contenidos en la revista son en su mayoría pertenecientes a alguna de las ramas de los dominicos, aunque también se incluyen otros referidos a diversas congregaciones religiosas. Algunas ópticas han sido ya probadas en diversos ámbitos académicos, están presentes temas que han consumido abundante tinta y otros que resultan casi inéditos en su temática, periodo y formas analíticas. Los resultados en la revista son heterogéneos: en algunos casos hay verdaderos aportes al conocimiento histórico de las instituciones eclesiásticas, que apuntan a la posibilidad de estudios comparativos respecto de otras geografías, y el contenido de otros artículos sirve para recordar asignaturas pendientes en la investigación pero no añaden información o proponen paradigmas alternativos de estudio, aunque en todos se hace presente el esfuerzo por acudir al menos a una fuente primaria.

Al tratarse de una publicación argentina no es raro que la mitad de los trabajos refieran al sur del continente americano, aunque visto por el reverso de la medalla es meritorio que la otra mitad trate cuestiones de la Península ibérica y del Perú; lo cual es indicativo de que la revista no quiere constreñirse al ámbito argentino, sino integrar quizá una perspectiva dialogante e iberoamericana.

Al final de esta reseña comentaré los objetivos que el propio Consejo de Redacción declara como principios de esta publicación. A continuación, se presenta una apretada síntesis y evaluación de los textos.

El artículo de Flavia Dezzutto, “La institución del estudio en los comienzos de la Orden de Predicadores”, hace una reflexión acerca del estudio y su papel en las diferentes dimensiones del modelo de vida dominicano durante los inicios de la Orden de Predicadores, transcurriendo la primera mitad del siglo XIII. El texto permite un acercamiento a la etapa de conformación del ordo dominicano, especialmente sobre los tópicos básicos de su identidad como familia religiosa, desde el planteamiento de la fijación legal de un conjunto de prácticas, la institutio. Dos aspectos centran el análisis. En primer lugar la dinámica fraterna, es decir, la relación al interior de la Orden, repasando situaciones como el ejercicio del magisterio y de la vida común. El segundo tópico es el espacio germinal de la labor propia de un fraile dominico: la celda. Entre las fuentes que utiliza destaca el Liber consuetudinum y las obras de Alberto Magno y Tomás de Aquino. Recuperando a estos dos emblemáticos pensadores, camina por una cuestión de índole moral que es “el verdadero método de estudio”, donde confronta la studiositas y la curiositas como dos vías para buscar el conocimiento. El artículo presenta una construcción sistemática y está ampliamente documentado, tanto en las fuentes de la tradición intelectual de los dominicos como en los estudios recientes que se han publicado al respecto.

La cuestión de los dos caminos hacia el conocimiento nos hace pensar en los intensos debates que se plantearon los primeros dominicos que arribaron a la Nueva España, no es algo que mencione la autora ni tema del ensayo, pero no se puede evadir el vínculo precisamente porque las dificultades de la primera década en la misión dominicana para territorio novohispano descansaron en los roces por la dedicación al estudio y la oración frente a la obligación de evangelizar; de tal forma que tres siglos después de fundada la Orden, aquellas discusiones medievales volvieron a resonar entre los frailes, que no concordaban si permanecer en sus conventos o desplazarse al terreno de la predicación para aprender a hacer teología desde paradigmas distintos.

Laia de Ahumada, en su texto “Biografías femeninas. Historias de vida dentro de las comunidades religiosas (siglo XVII)”, aborda un tema ampliamente trabajado por la historiografía y la literatura en las últimas dos décadas, la escritura de las religiosas. La autora parte del principio de que las monjas escribían para ellas y su comunidad, por lo cual se convirtió en una práctica natural. Subraya que los siglos XVI y XVII fueron privilegiados para dar voz a las mujeres en virtud de la necesidad existente en la manifestación mística dentro del contexto de la reforma religiosa. Anuncia que su intención es analizar dos tipos de textos, los “libros de vida” y “los elogios de difuntas”, sobre ambos comenta algunas generalidades y en realidad se concentra en tres obras específicas, dos manuscritas y una impresa, correspondientes a monjas carmelitas y dominicas de Barcelona, subrayando la que salió de la pluma de sor Hipólita de Jesús, monja de observancia dominicana que vivió en la época aúrea de la civilización española. La autora también refiere la importancia de la celda como espacio creador de cultura, y a continuación forma el elenco de los elementos básicos que constituyen cada biografía en los textos que estudia. Interesante porque nos acerca a un par de fuentes desconocidas, aunque su discurso se conduce por los caminos ya recorridos en los estudios de la escritura monacal femenina.

El trabajo intitulado “Las bibliotecas conventuales desde la biblioteconomía: la antigua biblioteca del convento de la Merced de Barcelona”, escrito por Concepción Rodríguez Parada, tiene la pretensión —a decir de la propia autora— de analizar un inventario de la biblioteca mencionada desde la perspectiva de la biblioteconomía. El objetivo señala el deseo de innovar los abordajes a las bibliotecas antiguas y enriquecer las formas de hacerlo desde la historia de las ideas. Sin embargo, aplica criterios contemporáneos sin el cuidado del desplazamiento histórico, de manera que el material libresco inventariado en la biblioteca del exconvento mercedario de Barcelona es clasificado mediante categorías que poco se relacionan con la forma en que los saberes se organizaban en 1817; prueba de ello es su conjunto cualificado como “libros propiamente instrumentales”, donde incluye al mismo tiempo los de liturgia, los diccionarios y las gramáticas, agrupación un tanto confusa, o el hecho de que los textos de Cánones queden fuera de los que llama “libros para la formación base”. Resulta interesante su revisión a la manera en que fueron consignadas las obras hace 200 años, por ejemplo la forma de encabezar las entradas por autor y lo compara con la obra de Légipont. La intención de que una disciplina como la biblioteconomía contribuya al estudio de las antiguas bibliotecas es necesaria y bienvenida, pero también es importante considerar que la organización de los libros hace un par de siglos dista mucho de los parámetros que esta ciencia desarrolló a lo largo del siglo XX y las políticas de estandarización en la catalogación, incluso la propia autora implícitamente lo reconoce al echar mano del tratado de Oliver Légipont. Precisamente, los inventarios históricos pueden contribuir a que la biblioteconomía se estudie en su dimensión histórica, y en esa comprensión logre examinar los antiguos fondos y develar los mecanismos en la organización del conocimiento y los cambios de los modelos de sabiduría a lo largo del tiempo, especialmente en esta época de la irrupción del pensamiento ilustrado.

Célia Maia Borges colabora en la revista con el escrito “A circulação e leitura das obras de Frei Luís de Granada nos séculos XVI e XVII na Península Ibérica”. Un texto que recuerda la importancia del escritor dominico para la cultura iberoamericana, tema del cual se ha escrito mucho, especialmente sobre la circulación de sus obras y su influencia intelectual y mística en la península durante la época de la unión ibérica. Borges coloca el énfasis en la espiritualidad de este pensador y los caminos a través de los cuales encontró recepción en diversos personajes durante su época y la centuria siguiente, a pesar de las restricciones que en su momento puso el tribunal de la Inquisición. La importancia del artículo radica en este recordatorio más que en alguna aportación que haga a la cuestión, recupera estudios que se han publicado acerca de Luis de Granada pero no añade alguna novedad de información ni de análisis; sin embargo, publicado en una revista latinoamericana hace presente la necesidad que existe de estudiar la resonancia del dominico en el Nuevo Mundo. Los datos que aportan los inventarios de las bibliotecas conventuales y particulares del siglo xvi para la Nueva España, por ejemplo, manifiestan lo difundida que estaba la obra de Granada en el virreinato.

El drama de la vida monacal femenina en medio del contexto del establecimiento y consolidación del Estado liberal en Latinoamérica aparece en el trabajo de Alicia Fraschina con el título “Reinventar la vida cotidiana en la clausura. Una tarea de las monjas dominicas de Buenos Aires en el siglo XIX”. El artículo abre con un repaso concreto de la historia decimonónica del monasterio de Santa Catalina de Siena, ubicado en Buenos Aires, teniendo como marco la emergencia del liberalismo en Argentina. Centra su documentado análisis en la forma que las pugnas entre el Estado y la Iglesia impactaron en la vida interna del monasterio, precisando el proceso ocurrido desde la reforma del clero en 1822 hasta la romanización de la Iglesia argentina. Los aspectos de la vida monacal sometidos a tensión y cambio son diversos, se pueden resaltar algunos como el control de la economía del convento por parte del Estado, los vaivenes entre la opción de la vida común y de la vida particular como soluciones de la comunidad de religiosas frente a las disposiciones legales, entre ellas la exclaustración. Con base en fuentes documentales de primer nivel, como el “Libro de profesiones del monasterio” o los de “Visita canónica”, traza las transformaciones ocurridas dentro de los muros monacales por el influjo de enfrentamientos, conciliaciones y negociaciones de los actores políticos y económicos en la conformación del Estado argentino y el nuevo rostro de la Iglesia ante la necesidad de una más estrecha vinculación con la sede apostólica. Un fenómeno ocurrido a distintos tiempos y maneras, pero común en el ámbito latinoamericano, por lo cual el texto de Fraschina proporciona elementos que enriquecen los necesarios estudios comparativos.

Siguiendo con el contexto del siglo XIX, llegan a escena nuevas formas en el ejercicio de la vida religiosa femenina, con maneras novedosas de inserción en la vida social y los hechos políticos y económicos. Atendiendo a estas consideraciones, Victoria Cohen Imach estudia a una congregación que en aquel siglo tuvo sonado éxito en Latinoamérica. Con el artículo “Sombreros blancos. Las Hijas de la Caridad y el combate del 2 de mayo de 1866 en textos de Juana Manuela Gorriti”, se adentra mediante el análisis del discurso en la escritura vinculada a la praxis religiosa, para identificar los resortes que impulsaron el éxito social de una congregación como las Hijas de la Caridad. Partiendo de los escritos de Juana Manuela Gorriti, enfoca su narración de los hechos ocurridos durante el ataque de la escuadra española contra las fuerzas peruanas en El Callao. El interés de la autora es ubicar y desbrozar las circunstancias desde las cuales la imagen de las Hermanas de la Caridad parece haber constituido un vehículo de las aspiraciones personales en diversas figuras femeninas, dentro de una época en la que los paradigmas del papel jugado por las mujeres para la vida social se veía trastocado por nuevas formas relacionales y novedosos modelos de la vida religiosa que les permitió una participación más activa y visible, como la atención de los soldados heridos en la jornada del 2 de mayo de 1866 en Perú. No se trata de una historia de la acción de las Hermanas de la Caridad, sino de la imagen que a través de ellas intenta reflejar la escritura de Gorriti manifestando las aspiraciones de la cultura femenina decimonónica.

Cynthia Folquer escribe “Aprendiendo a hablar de sí misma. Las cartas de Fr. Ángel Boisdrom a Sor Juana Valladares. Tucumán, 1890-1920”. Un trabajo muy interesante que coloca frente a frente dos maneras de ejercer la vida religiosa, dos identidades, dos visiones del mundo vinculadas por una misma ideología, la doctrina católica. El estudio lo efectúa mediante la correspondencia entre el padre Boisdrom, dominico, con la religiosa de la congregación del Santísimo Nombre de Jesús, también de observancia dominicana. El examen que Folquer hace de las cartas pone en evidencia la construcción de estrategias de comunicación singulares entre dos personalidades poderosas que buscan sortear los controles en este tipo de relación para transmitir su percepción del mundo y de la fe. Si bien la comunicación de fray Ángel con las religiosas tucumanas generó cerca de 800 cartas, la autora escoge las dirigidas a sor Juana Valladares con el fin de trazar su itinerario vital, y para ello recupera la importancia de la celda como el espacio íntimo donde la personalidad puede verterse hacia el papel, como si se tratara de una confesión cada vez que se escriben líneas. Además de las epístolas elaboradas entre 1891 a 1922, toma aspectos biográficos de otras fuentes documentales de la congregación para dibujar el perfil de la religiosa y deteniéndose en varios acontecimientos importantes, como el momento previo a la profesión, o en varias manifestaciones de los estados de ánimo, que cada vez son más abiertas y confiadas, entre sor Juana y el confesor, influyendo en el sentido espiritual que guía su comunicación. Más allá de la trasmisión de sentimientos de fe, Folquer observa la lectura que el universo masculino tiene de las mujeres y la manera en que la experiencia religiosa femenina constituye un aspecto de la propia experiencia de los frailes, un cruce de representaciones que trastocó la vida de ambos personajes.

El artículo que cierra la revista es “Las religiosas del Sagrado Corazón de Jesús en Argentina y las hermanas Marguerite y Lucie de Léotoing D’anjony”, escrito por Alejandro Alvarado. Una buena parte del artículo se dedica a recorrer la historia de la congregación desde su fundación en Francia, prácticamente al iniciar el siglo XIX hasta su arribo y establecimiento en Argentina en 1880, al mismo tiempo que otras familias religiosas como las Hermanas de la Caridad y las Hermanas del Huerto. La segunda parte del texto se encarga del seguimiento genealógico de la familia Léotoing D’Anjony, rastreando algunos datos desde el siglo XV hasta el XX. Es una parte menor del trabajo la que dedica para presentar a las religiosas Marguerite y Lucie. El objetivo del autor no es un análisis de esta organización religiosa, ni específicamente de las dos monjas francesas, sino relatar de manera factual el establecimiento e influencia de la agrupación religiosa en comento para la cultura católica argentina de finales del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, basado en el archivo de la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús y de la familia de las hermanas Léotoing.

La institución que edita Itinerantes, Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, es un espacio académico que en sus orígenes estuvo impulsado por la Orden de Predicadores y con la que mantiene un estrecho vínculo. Esta relación viene a cuento porque la revista señala en su carta de presentación que su nombre deriva de la identidad dominicana, partiendo de la esencia que tiene la itinerancia intelectual y misionera. Es objetivo de la revista “[…] el conocimiento de la experiencia religiosa a través del diálogo entre las diferentes ciencias que asumen el hecho religioso como objeto de estudio […]”; en este sentido se trata, como apunté al inicio, de un perfil interdisciplinario y dialogante.

Esta revista, que nace bajo la dirección de Cynthia Folquer, se suma a una publicación ya consolidada dentro del quehacer filosófico y teológico en Argentina, la revista Studium. Filosofía y Teología, que se publica desde 1998, la cual también depende de la misma institución. De esta manera la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino añade un instrumento para el conocimiento y la reflexión en torno al fenómeno religioso, factor esencial en la historia y el presente de nuestra sociedad.

Autor: Jesús Joel Peña Espinosa, Centro INAH Puebla.

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