La formación de palabras desde el punto de vista del contenido en lenguas zapotecas: la modificación y el desarrollo

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Las lenguas indígenas han sido poco estudiadas en lo que se refiere al tema de formación de palabras, y sobre todo, desde el punto de vista del contenido. En este trabajo me limito a tratar procesos de formación de palabras en lenguas zapotecas, principalmente la modificación y el desarrollo, así como subclasificaciones al interior de estos tipos como el desarrollo del tipo predicativo, la modificación por cambio de valencia, la modificación por cuantificación de la acción y la modificación pro-circunstancial. Esta subclasificación es hecha en el zapoteco a partir de la propuesta de Coseriu,1 que reconoce procesos de formación de palabras clasificados por la estructuración del contenido, más que por la estructuración de la forma en las lenguas romances y el alemán. Debo aclarar que, aunque trato el análisis del contenido, éste no se presenta nunca sin su expresión correspondiente en la lengua, por lo que las formas no son excluidas del análisis, sino retomadas para una interpretación. Coseriu no deja de lado la forma, de hecho los elementos pronominales y la disposición de los elementos formativos de la palabra como determinante y determinado son tomados en cuenta, sin embargo, es primordial el contenido para la clasificación. Por otra parte, resulta interesante observar que esta propuesta sea aplicable al zapoteco aunque no se reconozcan todos los tipos encontrados en otras lenguas. En las siguientes líneas trato brevemente la teoría de la formación de palabras y menciono las características más importantes de los principales tipos clasificados con el fin de contextualizar el análisis del zapoteco.

Los procesos de formación de palabras son procedimientos sistemáticos de las lenguas, conocidos tradicionalmente como derivación y composición, que sirven para formar nuevas bases léxicas (crear nuevas palabras). Las palabras derivadas se reconocen por tener una base léxica y un morfema derivativo, y las compuestas, por tener dos o más raíces. La teoría de la formación de palabras planteada por Coseriu2 se encarga de estudiar estos procesos desde el punto de vista del contenido; estudia el significado sistemático de las palabras, es decir, el asignado por la lengua como tal. El dominio designativo es el que otorga el significado a la formación correspondiente, pero al pasar al objeto lingüístico -la palabra- y al ser puesto en juego en el sistema de la lengua, el significado tiende a la abstracción. Por ejemplo, papelera podría designar un “cesto para papel”, un “cesto de papel”, o un “cesto con papel”, y el significado del compuesto sólo implica una función preposicional “cesto función preposicional papel”, éste es el significado sistemático.3 Las palabras son atendidas como construcciones endocéntricas y no exocéntricas; por ejemplo: cabezahueca es interpretada no como “una persona que tiene la cabeza hueca”, sino como “cabeza que está hueca”. Su significado sistemático sería: “función sustantiva – función adjetiva”, donde se reconoce una construcción del tipo de frase adjetiva en la que el segundo elemento determina al primero: cabeza (determinado) – hueca (determinante). En el zapoteco de Santa Ana del Valle, la palabra bidù:n (“remolino”), presenta un significado sistemático “sujeto – verbo”, donde el determinado es el primer elemento bi’ (“aire”) y el determinante es el verbo dù:n (“dar vueltas”).

Para Coseriu4 el estudio de los procesos de formación de palabras desde el punto de vista del contenido es más coherente y ajustado a su objeto. La pura expresión (prefijos, sufijos, infijos) la considera con una correspondencia no directa a la función desempeñada por los formantes (elementos que constituyen la palabra formada: determinante y determinado). Los procesos de formación de palabras desde el punto de vista del contenido los ha clasificado en dos vertientes: a) según el número de elementos en la base correspondiente, y b) según el tipo de función implicada: inactual cuando se reconoce una estructura no semejante a una función oracional, y actual, cuando es semejante a una función oracional.5 En español, cabezahueca es semejante a una frase nominal y en zapoteco, bidù:n “remolino” (aire que da vueltas) es semejante a una oración. Los procesos de formación de palabras son: modificación, desarrollo, composición pro-lexemática y composición lexemática. A continuación señalo las principales características de cada uno:

La modificación consiste en la gramaticalización de un único elemento, cuya función gramatical es inactual, del tipo género o número; la categoría verbal de los productos es siempre la de las bases respectivas, por ejemplo, rey -reina, actor -actriz, caballo – caballito, árbol – arboleda, ver – prever.

El desarrollo presenta la gramaticalización de un único elemento, una función gramatical actual, del tipo de las funciones sujeto, predicado, complemento verbal; el producto es una categoría verbal diferente a la de la base (puede tratarse de bases no realizadas en la norma de la lengua), por ejemplo, del español tarde – [verbo *tardear]- tardeada.6

La composición implica dos elementos en una relación del tipo gramatical; la función puede ser inactual como en nisdoo’ “mar” (agua – inmenso, profundo) del zapoteco de San Francisco Yaté, o actual como en ù’cnâa’ “contraer matrimonio” (mezclar – mano) del zapoteco de San Pablo Güilá.7 La composición puede ser de dos tipos: a) prolexemática, cuando uno de los dos elementos de la base es un prolexema, o elemento de naturaleza pronominal, por ejemplo, en español lector se analiza como un elemento sustantivo pronominal genérico (como “alguien” o “algo”) más el lexema leer, “el que lee”; y b) composición lexemática, donde los dos elementos de la base son lexemas como en yejnis “granizo” (piedra – agua) del zapoteco de Yaté. La categoría verbal de los compuestos es siempre la de los elementos determinados.

La modificación y el desarrollo

Para tener una muestra muy general de estos procesos en un grupo de lenguas tan amplio y diversificado, analicé datos obtenidos en trabajo de campo y material ya publicado de tres importantes grupos tomados de las principales clasificaciones de las lenguas zapotecas: el zapoteco de la Sierra (ZS), el zapoteco del Valle (ZV) y el zapoteco del Istmo (ZI). Los textos utilizados8 son: Gramática zapoteca. Zapoteco de Yatzachi el Bajo de Inez Butler (1980) para la variante que se habla en la Sierra; Gramática zapoteca, zapoteco de Mitla, Oaxaca, de Stub-blefield y Hollenbach (1991), para el Valle; y Gramática popular del zapoteco del Istmo de Velma Pickett (1998). También se tomaron ejemplos de la tesis “Morfología verbal del zapoteco de San Pablo Güilá” de Ausencia López Cruz (1997). El material que yo obtuve corresponde a variedades del zapoteco habladas en San Francisco Yaté (sierra), Santa Ana del Valle, San Pablo Güilá (Valle), y Juchitán (Istmo).

Desarrollo del tipo predicativo

Se registró una sola clase de desarrollo general en todas las variantes: el desarrollo del tipo predicativo.

En las tres variantes que he analizado, se reconoce un tipo de formación que da como resultado sustantivos abstractos. Se caracteriza porque la función oracional implícita en el producto o palabra formada es una predicación. La formación de estas palabras implica la relación “cópula – predicativo”, que manifiesta una predicación, es decir, un estado o una esencia sin persona ni aspecto, se presenta por medio de un nombre y no por medio de una oración; el nombre se compone de un prefijo predicador genérico que aparece como, o en lugar de, una cópula sin serlo, es decir, una pro-forma verbal copulativa, en el sentido que es el que otorga esa función a la base léxica verbal o adjetiva.

Así, todas las glosas implican un contenido que se refiere a una esencia o a un estado (una predicación: “el ser bello” en guendasicaru ‘belleza’, “el estar ancho” en yelð‘- laguð”anchura’, “el estar muerto” en yälgujt ‘muerte’), pero sin marcar aspecto ni persona. Se manifiesta una función predicativa genérica en el contenido; la consecuencia del proceso es la sustantivación del elemento léxico (cambio de categoría).

(1) ZS Yatzachi
yelð’ –chejni’i
predicador genérico-saber ‘sabiduría’
yelð’ -laguð’
predicador genérico –ancho ‘anchura’

(2) ZS Yaté
a) yela-wen
predicador genérico –bueno ‘bondad’
b) yela-nezle
predicador genérico –saber ‘sabiduría’

(3) ZV San Pablo Güila
gà: l-nlás
predicador genérico –triste ‘tristeza’

(4) ZV Mitla
yäl-gujt
predicador genérico –morir ‘muerte’

(5) ZI Juchitán
guenda-ró
predicador genérico –comer ‘la comida’

(6) ZI Juchitán
guenda-sicaru
predicador genérico –bonito ‘belleza’

Coseriu9 reconoce un desarrollo predicativo en lenguas como el español, el francés, el alemán; por ejemplo, en español: llegar – llegada, bello – belleza; y un desarrollo de objetos preposicionales como en riche – enrichir del francés, que no fue reconocido en zapoteco.

La modificación como proceso de formación de palabras se presenta de manera general en palabras verbales. Existen tres tipos de modificación en las lenguas zapotecas aquí tratadas: por cambio de valencia, por cuantificación de la acción y pro-circunstancial o de circunstancia.

Modificación por cambio de valencia

En el zapoteco existen verbos de diferentes clases que se definen por las marcas de tiempo-aspecto-modo que utilicen las bases verbales. Una de estas clases son los verbos causativos que cambian completamente su paradigma de flexión, a diferencia de otras clases que sólo cambian las marcas de incompletivo y completivo; no es necesario abundar en este tema. La diferencia entre verbos no causativos y causativos es que en los segundos aumenta el número de sus argumentos (valencia) en relación con los primeros, así, un verbo intransitivo se vuelve transitivo, y uno transitivo, bitransitivo, como ocurre en muchas lenguas.

La modificación por cambio de valencia en el zapoteco consiste en verbos causativos formados a partir de verbos no causativos. En todos los casos, la modificación es provocada por la función de causatividad que afecta a la raíz y que determina el cambio. La raíz es siempre el elemento determinado por esta función determinante que se manifiesta formalmente con la selección de un paradigma de flexión, o con ésta y un afijo y/o un proceso, como se verá a continuación.

(7) ZS Yatzachi
a) Ch-ey yišðn’
POTENCIAL –quemar papel ‘el papel se quema’
b) ch-z-ey vida’ onð’ yišðn’ ‘El niño(la niña) está quemando el papel’
POTENCIAL-CAUSATIVO- quemar niño/niña papel

(8) ZV Mitla
a)r-iu’-ni ‘entra’
HABITUAL-entrar- tercera persona del singular (en adelante 3PS)
b) ru-siu’-ni-ni ‘lo mete’
HABITUAL CAUSATIVO- entrar-3PS(sujeto) 3PS-(objeto)
c) r-ia-ni ‘se limpia’
HABITUAL –limpiarse- 3PS
d) ru-s-ia-ni-ni ‘lo limpia’
HABITUAL CAUSATIVO –limpiar- 3PS (sujeto) 3PS-(objeto)

(9) ZI Juchitán
a) ri-a-ba ‘se cae’
HABITUAL- caer-3PS
b) ru-s-a-ba ‘tira’
HABITUAL-CAUSATIVO-caer- 3PS

Estos ejemplos muestran un tipo de formación de causativos, el prefijo s– y el cambio de paradigma de tiempo-aspecto-modo, es decir, las marcas de habitual, irreal, continuativo, potencial, incompletivo y completivo son distintas para los verbos causativos; por ejemplo, el habitual no causativo ri– y el habitual causativo ru– en (9). En Mitla, según Stubblefield y Hollenbach,10 las marcas de aspecto para un tipo de verbos no causativos como –dxajni– ‘llenar’ son:

Habitual ri-
Irreal ni-
Continuativo ca-
Futuro indefinido (incompletivo) gi-
Futuro definido (potencial) si-
completivo bi-

Para el verbo causativo -chajni- ‘hacer llenar’, las marcas son:

Habitual ru-
Irreal nu-
Continuativo cagu-
Futuro indefinido (incompletivo) gu-
Futuro definido (potencial) su-
completivo ba-

El cambio de no causativo a causativo de este verbo se marca también con el cambio de la consonante inicial débil de la base por su correspondiente fuerte dxch.

Es semejante en Yaté donde se presenta el cambio de la consonante inicial de la base:

Habitual
(10) ZS Yaté ri-
a) u’-chhéb-a’ ‘voy a tener miedo’11
FUTURO –tener miedo- 1PS
b) u’-chéb-a’ ‘voy a asustar’
FUTURO-asustar-1PS

Un recurso más es el uso de otro prefijo:

(11) ZV Santa Ana del Valle
a) r-ahkw ‘vestirse’
HABITUAL-vestir
b) rù-w-áhkw
HABITUAL-CAUSATIVO-vestir
c) r-é’ ‘Beber’
HABITUAL-beber
d) rù-w-é’ ‘hacer beber’

Cambios en la consonante inicial de la raíz:

(12) ZI Juchitán
b-dx
ri-bigueta-a’ ‘regresa’
HABITUAL-regresar- 1PS
Ru-dxiguet-a’ ‘devuelve’
HABITUAL-CAUSATIVO-regresar- 1ps

Cambios tonales con otros tipos de cambio, por ejemplo, con laringealización de la vocal (13), y cambio de consonante inicial (14):

(13) ZV Güilá12
a) sóob ‘sentarse’
b) sòo’b ‘sentar (a alguien)’

(14) ZV Güila (López Cruz, 1997: 173)
a) bées ‘esperarse’
b) kwèe’s ‘hacer esperar a alguien’

En cuanto a la forma, el cambio de paradigma de tiempo-aspecto-modo y cambios morfofonológicos y/o prefijos en la mayoría de las bases verbales conlleva la modificación o formación de otro verbo, uno causativo. Estas características justifican que hablemos de un proceso de formación de palabras. La evidencia de cambio de paradigma permite observar el paso de una clase de verbo a otra, es decir, pueden reconocerse dos verbos distintos, o dos tipos de palabras: una simple y otra formada. En mi corpus hay evidencia de pocas bases verbales que pasan de ser un verbo no causativo a otro causativo con el solo hecho de cambiar su paradigma de flexión, por ejemplo:

(15) ZV Santa Ana del Vallee
a) ri-sû
HABITUAL-volar ‘volar’
b) rù-sû ‘hacer volar’
HABITUAL CAUSATIVO –volar

Aunque formalmente la base no cambia en (15) b, la modificación en el verbo no deja de existir, lo que nos permite hablar de una formación de palabra a nivel de contenido, el verbo en (15)a requiere menor número de argumentos (un sujeto, “el que vuela”) que el causativo en (15)b (“el que vuela”, sujeto, y “el que hacer volar”, causante).

Al no presentarse una modificación formal en la raíz, el cambio de paradigma de tiempo-aspecto-modo que determina las clases, puede considerarse como el elemento formal para identificar y para consolidar la formación de palabras. En este sentido, el recurso cumple dos funciones, determinar clases de verbos y marcar la modificación por cambio de valencia.

La clasificación de Coseriu13no atiende el problema de los verbos causativos como palabras formadas, sin embargo, la marcación morfológica de la causatividad ya ha sido considerada como derivación de verbos por Comrie,14 por lo tanto, como un proceso de formación de palabras.

La valencia es inherente al verbo, no es un accidente en el mismo y puede marcarse morfológica, léxica o sintácticamente.15 Las lenguas que marcan causatividad morfológica presentan procesos de formación de palabras más que de flexión. Esto se justifica, primero, por el hecho de que el significado sea inherente al verbo, y segundo, porque las marcas de causativo no son generales en su aplicación, como deben serlo las de flexión. En zapoteco existen verbos inherentemente causativos que no requieren de una formación, por ejemplo, rigiÓ ‘acostar a alguien’ no se deriva de ra’t ‘acostarse’, más bien es un caso de causativo léxico en la variante de Santa Ana del Valle.

Por otra parte, una modificación o derivación sin cambio de categoría sintáctica como la trata Bybee,16 aporta una gran cantidad de cambio de significado, como ocurre con el cambio de valencia de los verbos.

Pero la formación de expresiones causativas es un fenómeno muy complejo que merece un trato especial. En este trabajo sólo pretendo reconocer un tipo de formación de palabra, es decir, el aumento de contenido gramatical que se manifieste formalmente de alguna manera, y no abundar en el trato de las expresiones causativas, ya que éstas son tema de un trabajo posterior. El fenómeno involucra problemas morfológicos, sintácticos y semánticos ya que aumenta el número de argumentos del verbo y ocasiona una reorganización de los mismos ya como elementos de la sintaxis, ya como marcas de caso o proformas en el verbo, como en el zapoteco (véase las marcas de tercera persona para sujeto y objeto en (8)b). En esta lengua debe marcarse morfológicamente el sujeto y el objeto como personas gramaticales, por lo tanto, para un estudio de las expresiones causativas debe tomarse en cuenta la disposición de las marcas y observar qué marca corresponde a cada función: de objeto, de sujeto y de causante. Por otra parte también existe el problema de indagar cuál es la disposición de los nombres o frases nominales con funciones de sujeto, objeto y causante en las oraciones.

Modificación por cuantificación de la acción

Dentro de esta clasificación incluyo dos formas del zapoteco de la Sierra (Yatzachi): el llamado frecuentativo y el repetitivo. Se marcan regularmente por afijos, y su función es la de determinar la acción de acuerdo con la cantidad de veces que se realice. El proceso implica que los verbos tomen un paradigma de aspecto diferente al que tiene el verbo simple, lo que confirma que se trata de una nueva base verbal (perteneciente a una clase distinta de verbos).

(16) ZS Yatzachi
a) Ch-zincho ‘llegamos’
CONTINUATIVO-llegar-
b) Ch-e-zincho ‘llegamos de nuevo’
CAUSATIVO-FRECUENTATIVO-llegar
c) Ch-ez-selð’ðbo’o-n ‘lo manda otra vez’
CONTINUATIVO-REPETITIVO-manda- 3PS (SUJETO) 3PS (objeto)

En la glosa no es muy clara la diferencia entre uno y otro en cuanto al sentido que agregan los prefijos, la diferencia está en el uso de los verbos en una oración, es decir, el repetitivo se usa en una oración donde existen dos verbos y el frecuentativo se usa para reforzar la repetición de la acción.17 En este sentido podríamos pensar en un mismo morfema cuya distribución de alomorfos depende de la sintaxis. Este caso no es reconocido en las otras variantes.

Coseriu18 menciona que dentro de los cuatro tipos fundamentales de formación de palabras se dan varios subtipos, entre ellos, la modificación en relación con la cuantificación que puede ser diminutiva, aumentativa, colectiva, de intensificación, de repetición, como en el francés: voirrevoir que es un caso parecido al zapoteco de Yatzachi.

Por otra parte, Comrie19 habla de derivaciones aspectuales, es decir, verbos relacionados derivacionalmente que presentan diferencias en su estructura temporal. Dentro de este tipo ubica el iterativo, como una forma de derivación que indica que un evento se repite varias veces; en el zapoteco, el evento se repite una sola vez.

Modificación procircunstancial o de circunstancia

La diferencia entre flexión y formación de palabras se define por el significado o contenido de los elementos formativos y su función paragramatical con respecto a la raíz. En el zapoteco existe un tipo de construcción donde los verbos admiten una clase de sufijos que presentó dificultades para definirse como flexión o como formación de palabra. En este caso se trata de una formación de palabra (modificación) donde considero a los sufijos como una proforma, esto se debe a que los mismos representan a un constituyente que cumple una de las funciones de la oración, la de complemento circunstancial.

(17) ZV San Ana del Valle
a) gu-ni’ pak-bi ‘realmente hablo’
COMPLETIVO-hablar-realmente- 3PS
b) ri-jas-duş ‘quiere mucho’
HABITUAL-querer-mucho
c) gu-di’ a-si ‘sólo pintó’, ‘nada más pintó’
COMPLETIVO-pintar-solamente
d) r-aw-tee- u ‘comes mucho’
HABITUAL- comer-mucho 2PS
e) r-ul-aks -ay ‘él también canta’
HABITUAL-cantar-también-3PS20

López Cruz21 analiza uno de estos casos como una composición, por lo tanto reconoce a sà’k en (18) como segunda raíz en una palabra compuesta y no como sufijo.

(18) ZV Güila
bì-sà’k ‘acomodar’
colocar-bien
VERBO-ADVERBIO

Sin embargo, en el Diccionario zapoteco de Mitla, Oaxaca, se reconoce –sa’c (equivalente al sa’k de Güilá) como un sufijo y no como una forma libre, por lo que es posible analizarla, en este caso, como un tipo de modificación:

(19) ZV Mitla
R-un-sa’ c-ni dzuun ‘Hace bien el trabajo’
HABITAUL –hacer-bien-3PS trabajo

En Santa Ana del Valle también se trata de un sufijo, porque –sa’k nunca aparece como forma libre, aunque parece estar relacionado con el adjetivo sakruu ‘bonito’. En este sentido yo trato a esta partícula como sufijo porque 1) sa’k no tiene el mismo significado que sakruu, por lo que no es una forma reducida de esta palabra; 2) nunca aparece como forma libre; 3) ocupa el mismo lugar que los demás sufijos de este tipo (ver (20) en comparación con (17)a, b, c, d y e) en la formación de la palabra y 4) su función es igual a la que desempeñan estos sufijos y que no son de ninguna manera formas libres o raíces.

(20) ZV Santa Ana del Valle
r-abi’ ru-we-sa’k-u ‘revisaste bien’
HABITUAL –volver HABITUAL –ver-bien- 2PS

Por lo tanto tampoco pueden ser llamados adverbios dependientes, como los han nombrado en los textos consultados para este trabajo. El término resulta una contradicción, el adverbio es una clase de palabra, y las palabras son formas libres. Las formas aquí tratadas no son formas libres, por lo tanto, no son palabras, y por consecuencia, no son adverbios, aunque su función sea semejante.

Se presentaron algunas dificultades para definir si se trataba de una modificación o de un tipo de flexión por el significado de los sufijos en relación con la raíz. Finalmente concluyo que se trata de una formación de palabra, pero inicialmente considero características de la flexión.

Los sufijos aquí tratados presentan un significado de tipo adverbial, muchos de ellos modifican parcialmente el significado de las raíces, es decir, su significado no es tan relevante como regularmente tendría que suceder en una derivación sin cambio de categoría gramatical, como dije antes citando a Bybee; por esto no podemos decir que la acción se convierte en otra, es decir, que se cambia de verbo. La palabra resultante no cambia de paradigma de tiempo-aspecto-modo como ocurre con los causativos, es decir, no parece convertirse en otra clase de verbos. Por otra parte, los sufijos enfáticos –pe en Juchitán (21) y –pac en Mitla (22) parecen una marca de flexión porque el enfático se ha considerado como una marca aspectual, y el aspecto, es una categoría flexiva.

(21) ZI Juchitán
Qué ñ-uni-pe-be ni ‘De veras él no lo hizo’
No IRREAL –hacer- ENFÁTICO-3PS(Sujeto) 3P(objeto)

(22) ZV Mitla
R-uto’ –pac-ni lajd ‘Ciertamente vende ropa’
HABITUAL –vender-ENFÁTICO-3PS ropa

No obstante lo anterior, los sufijos no tienen el carácter general y obligatorio como lo exige la flexión. Por ejemplo, un verbo puede aparecer con o sin este tipo de sufijos (carácter no obligatorio):

(23) ZI Juchitán
a) Cay-ó-ru-be ‘Está comiendo todavía’
CONTINUATIVO –comer- TODAVÍA – 3PS
b) Cay-o-be ‘Está comiendo’
CONTINUATIVO -comer- 3PS
c) R-oxhaata-be ‘El come demasiado’
HABITUAL -comer- DEMASIADO-3PS
d) R-o-be ‘el come”
HABITUAL -comer- 3PS

Además, ciertos sufijos se restringen a determinadas raíces verbales (carácter no general), por ejemplo, según López Cruz,22 el sufijo –tàa’ que indica que “al que hace la acción no le importa nada”, se usa sólo con el verbo sentarse:

(24) ZV Güilá
sóob-tàá’-bi ‘está sentadote’
estar sentado-que no le importa nada- 3PS
y el sufijo –sàa ‘extendido’, se usa sólo con determinados verbos como
àá ‘acostarse’, sóob ‘sentarse’, sùu ‘pararse’:

(25) ZV Güilá
a r-àa’ –àa-má ‘se acuesta boca arriba (el animal)’
HABITUAL -acostarse- extendido- 3PS (animal)
b) sóob –sàa-bí ‘está sentado recargando la espalda sobre algo’
ESTATIVO -pararse-extendido- 3PS
c) sûu-sàa-bí ‘está parado en una forma inclinada’
ESTATIVO -pararse-extendido- 3PS

Además, algunos sufijos pueden aparecer con otras clases de palabras:

(26) ZV Güila
a) lá là’c gw-ìi-sá-dú ‘¿Qué también ustedes fueron al campo?’
INTERROGATIVO campo- también COMPLETIVO- ir- 2PL
b) lá là’c sá gw-ìi-dú ‘¿Qué también ustedes fueron al campo?’
INTERROGATIVO campo- también COMPLETIVO -ir- 2PL
c) làá –sà-bí sêe Idwâ’ ‘él también se fue a Oaxaca’
DETERMINANTE -también- 3PS PROGRESIVO -ir Oaxaca

Al no aplicarse el carácter general y obligatorio de la flexión a estos sufijos y a pesar de que no se da un cambio de tipo de verbo, sino un cambio en el verbo, puede hablarse de un proceso de formación de palabras como la modificación.

Los enfáticos en (21) y (22) indican una manera de realizar la acción, pero no de forma tan general y relevante como las marcas obligatorias de tiempo-aspecto-modo, por lo que no se trata de una flexión. Comrie23 reconoce a este tipo de formaciones como derivative manner, es decir, verbos derivados que indican la manera en que ocurre un evento. Otros sufijos tienen una relación con la estructura temporal, por ejemplo -ru- ‘todavía’ en (23)a, y según Comrie24 son derivativos aspectuales.

En la estructura de contenido de estas formaciones se reconoce un matiz de significado agregado a la raíz, a la par que se modifica la forma con un sufijo colocado antes que el sufijo de flexión de persona, es decir, se encuentra más cercano a la raíz,25 con la que forma una base léxica. Lo que se modifica es el contenido léxico, la sustancia, y no se trata de una modificación “accidental” característica de la flexión (como el género y el número como accidentes gramaticales), por lo tanto estamos hablando de un proceso de formación de palabras que podemos nombrar modificación pro-circunstancial o de circunstancia. Este proceso implica un elemento pronominal que remite a una clase de modificador verbal. Este elemento pronominal puede ser de diferentes formas, según el tipo de modificación: cualidad, cantidad, énfasis, afirmación, etcétera. Es una clasificación más general que la de Comrie porque abarca tanto a los derivativos aspectuales, como a los de manera. Resultaría interesante hacer una clasificación de estos elementos por el tipo de función que desempeñan para poder glosarlos funcionalmente y no con una traducción tan libre como se ha hecho en la mayoría de los casos hasta este momento, lo que he considerado para un trabajo posterior que abarque la larga lista de sufijos de este tipo en una sola variante. En los ejemplos se pueden reconocer algunos casos de lexicalización, como en (24) sóob-tàa’bi (estar sentado+que no le importa nada+3PS) ‘está sentadote’, y casos donde la desmotivación no es completa, y la idiomatización es parcial o nula,26 como en (19) Runsa’cni dzuun (HABITUAL+hacer+bien+3PS trabajo) ‘hace bien el trabajo’ y (23)c. Roxhaatabe (HABITUAL+comer + demasiado +3PS) ‘él come demasiado’.

Conclusiones

En el siguiente cuadro se muestran los procesos de formación de palabras que se reconocen en el zapoteco, particularmente se enfatiza en los procesos de modificación y desarrollo en las lenguas aquí tratadas: zapotecos de San Pablo Güilá, Santa Ana del Valle, Mitla, San Francisco Yaté, Yatzachi y Juchitán. Uno de los tipos, la modificación por cuantificación de la acción, es exclusivo del zapoteco de Yatzachi.

DA210601

El proceso más productivo es la composición lexemática que ha sido tratada en otro trabajo.27 No existe composición prolexemática en el zapoteco, como sucede con las lenguas analizadas por Coseriu.28 En cuanto a los tipos aquí tratados, la modificación es más productiva que el desarrollo, y de los subtipos, la modificación pro-circunstancial parece la más productiva por la cantidad de sufijos y su capacidad de modificar a muchos verbos. El desarrollo predicativo es un proceso generalizado, al menos, en las lenguas analizadas por Coseriu y en las lenguas zapotecas.

Esta clasificación está de acuerdo con la estructura de contenido de las palabras analizadas. Uno de los procesos es exclusivo de una variante (modificación por cuantificación de la acción, en Yatzachi). Todos los procesos se han nombrado de acuerdo con la función gramatical reconocida en el significado sistemático de la estructura de contenido.

En relación con la función de determinación, por lo general, en todos los tipos de modificación, el elemento determinado es la raíz verbal, y el determinante es el afijo, proceso o significado agregado; a diferencia del desarrollo donde el elemento determinante es siempre la raíz que determina la predicación, aquella puede ser adjetiva o verbal, y el elemento determinado es el prefijo que indica la predicación. De esta manera se marca una diferencia más entre los procesos que evidentemente se caracterizan por el elemento que cumple la función determinante y no por la disposición de los elementos en la construcción.

Como ya se dijo, la diferencia entre flexión y formación de palabras se define más por el contenido de los elementos formativos y su función paragramatical con respecto a la raíz que por su posición, no obstante, ha sido tomada en cuenta. Los elementos formativos en el caso de la modificación pro-circunstancial cumplen las funciones de proforma circunstancial y raíz verbal como elementos determinante y determinado, respectivamente, en una relación paragramatical semejante a una frase verbal.

La teoría de la formación de palabras desde el punto de vista del contenido aporta una clasificación según las relaciones de contenido de las formaciones y a mi parecer es un complemento a un análisis que atienda sólo la forma. Da lugar a una clasificación diferente según las relaciones paragramaticales y la disposición de los elementos determinado y determinante de las formaciones como elementos funcionales.

Así como es aplicable este tipo de clasificación a lenguas occidentales, también pudo ser aplicado a lenguas indígenas de una misma familia, aunque se reconoce que son diferentes tipos de lenguas, por las clases de formaciones de palabras que pueden ocurrir en ellas.

Me parece interesante que este tipo de análisis nos de como resultado un evidente paralelismo entre las relaciones paragramaticales encontradas y categorías gramaticales como un predicativo, un causativo, una cuantificación, etcétera.

No obstante, la propuesta teórica no atiende la diferenciación entre flexión y formación de palabras; de hecho, para hacer la clasificación y subclasificacón debe estar claro este punto.

Quedan para otros trabajos las expresiones causativas y la clasificación de los sufijos de modificación pro-circunstancial.

Hasta el momento no he reconocido en el zapoteco la superposición de formaciones distintas como ocurre en el español, por ejemplo, una composición sobre una modificación: internacional. En esta palabra se puede reconocer primero una modificación a la raíz: nación + -al, y luego una composición con la base: inter + nacional. No obstante, no niego la posibilidad de que en zapoteco pueda ocurrir este tipo de superposición de formaciones.

Bibliografía

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Autora: Rosa María Rojas Torres, Dirección de Lingüística, INAH.

  1. Eugenio Coseriu, “La formación de palabras desde el punto de vista del contenido”, en Gramática, semántica y universales, 1978, pp. 239-264. []
  2. Eugenio Coseriu, “La formación…”, en op. cit., 1978. []
  3. Ibidem, p. 245. []
  4. Ibidem, pp. 239-264. []
  5. Ibidem, p. 250. []
  6. El uso del asterisco hace notar que la expresión que precede, sea palabra o frase, no es utilizada en la lengua. []
  7. Los ejemplos tomados del texto de Ausencia López Cruz, “Morfología verbal del zapoteco en San Pablo Güilá”, tesis de la ENAH, 1997, son raíces verbales sin marca de tiempo-aspecto-modo ni de persona, salvo el ejemplo (24) donde sí se marca una tercera persona del singular. []
  8. Es necesario aclarar que en los ejemplos tomados de estos textos se respeta la ortografía utilizada para escribir la variante del zapoteco que se trate. []
  9. Eugenio Coseriu, op. cit., 1978, pp. 249-251. []
  10. Morris Stubblefield y Elena E. de Hollenbach, “Gramática zapoteca, zapoteco de Mitla, Oaxaca”, en Morris Stubblefield y Carol Miller, Diccionario zapoteco de Mitla, Oaxaca, 1991. []
  11. La grafía chh corresponde a una oclusiva palatal sonora. []
  12. Ausencia López Cruz, op. cit., 1997, pp. 116-188, hace un análisis amplio de los diferentes cambios internos o procesos y prefijos que toman las bases verbales para convertir un verbo no-causativo en causativo. []
  13. Eugenio Coseriu, op. cit., 1978. []
  14. Bernard Comrie, “Causative verb formation and other verb – deriving morphology”, en Shopen, Timoty, Language Typology and Syntactic description, 1985, pp. 309-348 y Universales del lenguaje y tipología lingüística. Sintaxis y morfología, 1989, pp. 248 y ss. []
  15. Acerca de estas afirmaciones ver Bybee, 1985, p. 86 y Comrie, 1985 y 1989, pp. 235-262. []
  16. Joan L. Bybee, Morphology. A Study of the Relation between Meaning and Form, 1985, p. 83. []
  17. Inez M. Butler, Gramática zapoteca. Zapoteco de Yatzachi el Bajo, 1980, p. 43. []
  18. Eugenio Coseriu, op. cit., 1978, p. 254. []
  19. Bernard Comrie, op. cit., 1985, p. 343. []
  20. Los sufijos -ay y -bi son ambos marcas de 3PS. []
  21. Ausencia López Cruz, op. cit., 1997, p. 162. []
  22. Ibidem, p. 208. []
  23. Bernard Comrie, op. cit., 1985, p. 344. []
  24. Ibidem, p. 343. []
  25. Según L. Joan Bybee, op. cit., pp. 81-110, la derivación se presenta con morfemas más cercanos a la raíz, a diferencia de la flexión, cuyos morfemas pueden estar más alejados. []
  26. Entiéndase por desmotivación, la pérdida del carácter de signo de los elementos internos de la palabra formada, y por idiomatización, la modificación del significado de los mismos. []
  27. El tema de las composiciones lexemáticas lo traté en “La composición lexemática en palabras nominales del zapoteco de la Sierra”, en prensa. []
  28. Eugenio Coseriu, op. cit., 1978. []

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