Gabriela Coronado Suzán et al., Porque hablar dos idiomas… es como saber más. Sistemas comunicativos bilingües ante el México Plural México, CIESAS/SEP/Conacyt, 1999. 327pp.

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DA201001El bilingüismo de las zonas indígenas mexicanas emana de un ancestral conflicto de poder y de sujeción, que lo hace un fenómeno sociolingüístico complejo y de difícil definición. En Porque hablar dos idiomas… es como saber más. Sistemas comunicativos bilingües ante el México plural, Gabriela Coronado Suzán, con un grupo de colaboradores, pone de manifiesto la magnitud y versatilidad de este problema de lenguas en contacto, que en la realidad lingüística de México adquiere rasgos distintivos peculiares y hasta únicos.

La estructura dual del libro -entretejida de teoría y metodología- permite penetrar poco a poco en los intersticios del bilingüismo mexicano. Al incursionar en diversas comunidades y regiones indígenas, en las que la lengua vernácula puede estar muriendo o en otras, donde sorpresivamente puede ser presión para el español, se descubre un bilingüismo polifacético relacionado con el propio proceso histórico de las múltiples etnias indígenas.

Coronado busca un andamiaje coherente que responda a la realidad de este complejo proceso social y que rebele sus características intrínsecas. En efecto, en “Hacia una comprensión del bilingüismo”, primera parte del libro, la autora ocupa tres capítulos en el análisis de todos los problemas y fenómenos inherentes a la construcción de un modelo de interpretación antropológica de la diversidad lingüística mexicana. La elaboración de una etnografía propia que permita la descripción de espacios sociocomunicativos diversos, donde se gesta la interacción conflictiva es tema del primer capítulo. En él, Coronado analiza espacios comunicativos comunales y regionales; diversos ámbitos de interacción vital en los que las lenguas indígenas se expanden o son desplazadas en un intrincado mecanismo de estrategias de usos.

En la interacción entre comunidad y región, Coronado construye su “tipología para la diversidad bilingüe”, corazón del segundo capítulo y aportación medular del libro. Sobre la base del concepto de funcionalidad, como un fenómeno dinámico y conflictivo (que no estable, como el propuesto por Fishman) Coronado pone en juego niveles: socialización, tipo de interlocutor, (edad y sexo) y eventos sociocomunicativos que, al interactuar entre sí, dan cuatro opciones fundamentales en el enfrentamiento de lenguas: desde el predominio de la lengua indígena hasta la supremacía absoluta del español, pasando por un equitativo de las dos lenguas en contacto. Pero todo esto sujeto a las necesidades comunicativas precisas de la situación, y de los vínculos significativos que para su funcionamiento se generen dentro del grupo social. Precisamente en el tercer capítulo, “Multicausalidad del comportamiento bilingüe”, Coronado analiza e interpreta los distintos factores extralingüísticos que inciden en los diversos comportamientos sociolingüísticos y que conducen a la reproducción de las lenguas indígenas o la apropiación del castellano en estas situaciones de bilingüismo conflictivo. La respuesta a esta situación paradójica está, según Coronado, en la capacidad creativa y de acción de los grupos indígenas, que permite su funcionamiento dentro de un proceso de dominación y contraviene los intentos de homogeneización lingüística.

En la segunda parte del libro “Acercamientos varios a la realidad”, también en tres capítulos, Gabriela Coronado, en colaboración con Óscar Mota, María Teresa Ramos y Juan Briseño, se centra en los aspectos metodológicos que dan cuenta y sistematizan los resultados de un extenso trabajo de campo realizado a lo largo de los años, desde 1986, cuando se aplicó el “Cuestionario de uso de las lenguas indígenas” en diversas comunidades.

Nueve lenguas indígenas mexicanas (mixe, mixteco, purépecha, mazateco, chinanteco, ñahñú, náhuatl y popoluca y totonaco), portadoras todas ellas de visiones particulares del mundo, son analizadas en diversos ámbitos: la escuela, la iglesia, el centro de salud, el mercado; y en distintos espacios de interacción individual y colectiva: el tequio, la faena, los rituales, la fiesta.

En “Andando comunidades” se descubren las diversas dinámicas de las lenguas indígenas en condiciones bilingües y se descubren también la diversidad de usos, funciones y actividades que se dan de una comunidad a otra. Mientras en unas hay una sujeción pasiva al español, en otras hay una revitalización de la lengua vernácula; y en otras tantas, hay un uso equilibrado, estratégico, medido de usos de una y otra lengua.

La lengua permea todo, pero las actitudes de los hablantes la manipulan de diversa manera. El indígena elige cuándo y cómo hablar su lengua, y dónde y con quién el español. Puede haber un desplazamiento consciente de la lengua vernácula por el español como en caso del ñahnú; o se elige como recurso instrumental para seguir fortaleciendo a la lengua indígena como muestran los resultados de la zona mixe. Entonces, cobra sentido el título del libro Porque [para los indígenas] hablar dos idiomas… es como saber más. El bilingüismo no emerge pues, de la voluntad política sino de una alternativa de los indígenas asumida y consciente.

Coronado revela así una hidra que el discurso oficial y el académico han tratado de minimizar ─las más de las veces─, al reducirlo a la simple definición de “convivencia entre dos lenguas”. En este libro se derriba el mito de la homogeneidad de los grupos indígenas y, por ende, de sus lenguas. Fresca y controvertida visión ésta que nos ofrece, donde la metáfora de Babel ─multiplicidad de lenguas─, sinónimo de castigo, se transforma en Pentecostés ─el don de lenguas─ la redención.

El bilingüismo mexicano es fiel reflejo de una realidad diferente en donde necesariamente se imbrican lenguas con hablantes y se rescata la creatividad de los grupos indígenas mexicanos. Por otra parte, Coronado muestra un momento peculiar de desarrollo de la lingüística mexicana en que se abandonan modelos extranjeros para dar respuesta a una sorprendente realidad que necesita ser analizada con palabras propias, con explicaciones que emerjan del fenómeno mexicano.

Este libro abre nuevos caminos. Ojalá que se caminen otros, que se pruebe su modelo en otras comunidades lingüísticas con diferente conformación étnica para tratar de abarcar en su totalidad la apabullante riqueza lingüística de México.

Autora: Rebeca Barriga Villanueva, El Colegio de México.

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