Una nueva aplicación de la lingüística: la logogenia

Cuando se habla de sordos y de su educación a menudo se omite el establecer una distinción fundamental entre los sordos que saben español y los que no lo saben. Las personas que se volvieron sordas después de haber adquirido el español no tienen un gravísimo problema lingüístico porque, respecto al español escrito en particular, no son diferentes a los oyentes; sin embargo, entre los sordos prelingüísticos -quienes lo son desde antes de haber adquirido la lengua histórico-vocal de su comunidad-, es importante hacer notar que muy pocos llegan a tener una competencia lingüística en esa lengua. Muchos llegan a aprender una gran cantidad de elementos del español gracias a grandes esfuerzos tanto suyos como de sus maestros y terapeutas, pero si bien esto enriquece mucho su competencia comunicativa, casi nunca es suficiente para lograr que adquieran competencia en esta lengua. Quienquiera que tenga la capacidad de hacerse comprender de algún modo en una lengua dada, sólo porque de ella ha aprendido el léxico y una serie limitada de frases y oraciones, tendrá ciertamente competencia comunicativa en esa lengua, pero no competencia lingüística.

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